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La Coctelera

DESDE LA PICOTA

Sólo podemos dar lo que hemos dado. Sólo podemos dar lo que ya es del otro. Silencio. El Reino de lo no nombrado es la mayor parte de mis presentimientos.

25 Abril 2009

El Doctor, con quien abordé mi preocupación por mi inclinación a adelgazar, me dijo que iniciase mi tarea de comenzar a escribir.

-¡Escriba! Vera cómo llega a verse por dentro.

No sé como empezar e invoco la ayuda de los cigarrillos y porros que he fumado, tan parecidos todos, al que ahora sostengo en la mano.

Nunca me he planteado dejar de fumarlos, quizás fuera un buen momento con el inicio de la escritura.

Creo que un cigarrillo alcanza el sabor más intenso cuando es el último. Lo mismo que si se supiera cuando es la última vez que se hace el amor con esa persona que tanto se ama. El último toma sus aromas de la sensación de victoria sobre uno mismo, y de la cercano futuro  de fuerza y salud. Los otros cigarrillos así como los otros actos tienen también su importancia ya que  al encenderlos y realizarlos proclamas tu libertad y un futuro de fuerza y salud permanente, solo que dejas todo aplazado; para… tú solo sabes cuando.

Las fechas las voy marcando en el calendario. El propósito, renovar con la fe más ingenua; un futuro en compañía.

Tengo por supuesto momentos de vacilación.

Con esta enfermedad he nacido. El enamoramiento. Pero este médico tengo la certeza que no sabe nada de ella. Tengo cincuenta años y estoy seguro que si no dejo de fumar o esto de escribir no me cura, mi última mirada, desde mi lecho de muerte, será la expresión de mi deseo por la persona que quiero y si no está la buscaré hasta en la enfermera, si es guapa.

A mi la mujer no me gusta entera sino por partes. Los ojos, la uve de sus labios, su cuello, la espalda, sus piernas, sus pies ¡por qué no, y sus senos!. Todas estas partes componen una mujer. El amor es el que se dirige a una mujer con su carácter e inteligencia así como a su bravura, Debo de estar enfermo por eso adelgazo enfermo de amor. Tú  eres la persona que ha entendido mejor mi enfermedad. El diagnóstico creo que ha sido certero. Tengo que conocerme mejor a mí mismo.

servido por espontaneo 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

tate

tate dijo

Como puedes pensar que el enamoramiento es una enfermedad, cuando realmente es un estado inerte en la persona?.
Como puedes amar a una mujer por partes, si cuando se ama, estas inmerso en el todo de la persona?
Como pretendes conocerte a ti mismo si quieres ignorar lo que dice tu corazon?
Vive en paz con lo que te rodea, no le des tantas vueltas, se te va la vida y no te das cuenta!!!!

UN ABRAZO

26 Abril 2009 | 06:10 PM

parasonar

parasonar dijo

Vaya, qué maravilla! hay tantas cosas que decir que me quedo sin saber qué comentario escribirte...

No se si estar enamorado es una enfermedad, pero desde luego si lo es es deliciosa.

No te cures ;-)

Un abrazo.

27 Abril 2009 | 12:17 PM

lo-que-hay

lo-que-hay dijo

Hola
Conociéndose a uno mismo seguro que vamos acertando por el camino correcto. El amor no tiene edad y muchas veces es una búsqueda tan desesperada que jamás logramos alcanzarla. El tiempo no se detiene, pero quién sabe, en el lugar y momento menos oportuno puede saltar la chispa.

Saludos
Juan

3 Mayo 2009 | 08:20 PM

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Sobre mí

Me gustaría conocerme, saber mis límites y los de los demás, tener mi filosofía de la vida. Mientras tanto me divierte: el jazz, el teatro, la fotografía,la tertulia con los amigos, escribir y la utopía.

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