Cogiendo fuerzas

Estoy agotado
Me pican los ojos, estoy relajado, casi dormido, pero aún así pienso en ti. Estoy continuamente aprendiendo o en trance de aprender. Hablaré de lo que sé, saber es hablar de lo que se sabe. Y no hacer creer a los demás que se sabe lo que no se sabe.
Y asustado de la nueva experiencia.
Deseo la liberalización. Deseo a esa dulce joven, daría la sangre por ella, doy mi tiempo, mi habilidad, mis sueños.Mi todo. Sueño. No lo podía ni planteármelo cuando te vi.
Por primera vez, tengo agujetas en la lengua, adelgazo de placer, sudo retorciéndome sobre el suelo. Como sigas así, me vas a desaparecer.
Tu sabor es único. Quiero deshacer tu ombligo con mi lengua. Me gusta tu pie en mi boca. Me escuece la piel por tus lamidos. Son todos exquisitos y seguidos… sin pausas, no da tiempo para recrearse, después de uno… viene el siguiente; sin descanso.
Subes, subes no hay tiempo para recrear, luego quizás en el recuerdo; pero no podrás acordarte de todo por la fuerza y la rapidez.
¡Qué brujería!.
¡Que fuerza de movimientos!.
Acabando todo con un dulce para dos. Caliente y gelatinoso
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UVE dijo
Cada uno podemos llegar a saber cómo somos, pero saber cómo sabemos es cosa del otro, y saber que al otro le sabemos bien es saber que ese sabor no se borrará nunca.
Qué brujería! Dulce final...
UN BESAZO
25 Febrero 2009 | 11:42 PM