Yo solo en ti y al final la transparencia.

Necesito oxigeno para poder vivir.

No son palabras la que busco sino sentido a mí ser. Contigo.

Donde nunca has estado; allá estoy.

Necesito tu fuerza, tus dudas, tu calor, tu escalofrío.

La vida dices: que fluye, arrastrándose vana por debajo de mis fantasías.

Encima el éxtasis con cicatrices de oro pulido.

Todo está en el camino. El silencio, el perfume, tu voz y el destino.

¿Quién nos ha puesto en el mismo camino?

Ayer vi tus labios en mis ojos y los tengo aquí recogidos.

Tu brillo arrasa en los lugares escondidos.

Te espero inmóvil en tu rincón preferido.

Te doy gracias por haberme invadido.

Desde que te respiro todo sabe distinto.

El día que no lo haga me habré ido.