Siempre estoy con ansiedad
de poder abrazar.
Siempre me encuentro con un zarzal.
No se puede pasar. Tranquilo. Sosegado.
Vuelve a empezar.
Se pasan los días.
Extiendo mi brazo, para ver que recojo.
Me acerco. Lo siento.
Tibieza estable, me encontré.
Yo me siento. Huye con precipitación.
El tiempo pasa y se destruye.
Es un despertar y un dormir.
Un hablar y un reservarse.
Un quedarse dormido al lado,
de la vida de un camino.
Aquello que da la vida se queda, aterido.
¡ Qué situación!
Nunca es la ocasión.

El momento no se busca, aparece...
En un despertar, en un dormir... la vida cambia, mantén esa templanza cercana de la calidez...
Bicos!!
El tiempo pasado nunca se destruye, queda almacenado dentro de ti, son tus vivencias, ellas te han permitido llegar donde has llegado.
Mira con ojos que quieren ver y cuando tiendas la mano seguro que estara llena de alguien que en algun lugar esta pensando en ti.
Un besazo