Siempre estoy con ansiedad
de poder abrazar.

Siempre me encuentro con un zarzal.
No se puede pasar. Tranquilo. Sosegado.

Vuelve a empezar.

Se pasan los días.

Extiendo mi brazo, para ver que recojo.
Me acerco. Lo siento.
Tibieza estable, me encontré.

Yo me siento. Huye con precipitación.
El tiempo pasa y se destruye.
Es un despertar y un dormir.
Un hablar y un reservarse.
Un quedarse dormido al lado,
de la vida de un camino.
Aquello que da la vida se queda, aterido.

¡ Qué situación!

Nunca es la ocasión.